lunes, 26 de septiembre de 2016

Duro y parejo

Rampla Juniors y Fénix empataron 0-0 en un encuentro correspondiente a la 5ta. fecha del Campeonato Uruguayo Especial. El resultado es el fiel reflejo de un partido duro y parejo en el que las defensas se impusieron a los ataques. Los picapiedras de esta forma siguen invictos y ubicados en las primeras posiciones de la tabla.

Dentro de esa paridad ya expresada, una sola acción podía desnivelar el resultado hacia un lado o el otro, ya que fue uno de esos partidos donde el que hace el gol, gana. Y por esto es que cobra mayor importancia el penal que el juez Héctor Martínez no sancionó a favor de Rampla en la recta final del partido.

A nuestro criterio, una clarísima infracción del arquero de Fénix, que se tira con los dos pies hacia adelante y parece tocar el pie derecho de Santiago González, quien pierde estabilidad y cae. Pero incluso aquellos que puedan dudar de la incidencia y creer que Santiago se tiró deberían preguntarse por qué el juez tampoco le sacó amarilla por simular.

La realidad es que si Martínez cobraba penal, ni se hablaría del tema. Nadie estaría analizando si fue bien cobrado o no, porque la imagen en tiempo y velocidad real es clara. No hace falta replay ni cámara lenta. La podrán ver ustedes mismos en el resumen del partido que publicamos al final de nuestra crónica. Cada uno sacará sus propias conclusiones.

Rampla Juniors debió enfrentar el partido con Fénix con una variante obligada ante la lesión sufrida por Nicolás Rocha en el partido anterior frente a Liverpool, pero a esto se le sumaba la ausencia de Jhony Galli, quien había entrado por Rocha aquella tarde y fue expulsado.

El entrenador Germán Corengia optó por cambiar la figura táctica, colocando a Mateo Bustos junto a Cristian Olivera como mediapuntas, dejando a Santiago Correa como único volante central. Así el picapiedra salió con Rodrigo Odriozola en el arco; Willington Techera, Emiliano García, Williams Martínez y Maximiliano Montero en defensa; Santiago González, Santiago Correa y Emanuel Cuello en el medio campo; Mateo Bustos y Cristian Olivera como enlaces, y Kevin Gissi como delantero neto.


Desde el inicio el partido tuvo un ritmo vertiginoso. Ambos equipos intentaban pasar rápido de defensa a ataque, aunque eso muchas veces provocaba imprecisiones que facilitaban el trabajo de las defensas. Los libretos eran distintos: los rojiverdes buscaban más que nada llegar por el medio, mientras que los albivioletas insistían por las bandas, lo cual también les daba la chance de contar con muchos córners a su favor. Este patrón de juego se mantuvo durante casi todo el partido.

Por el lado de Rampla lo mejor estaba en la sociedad entre Bustos y Olivera, quienes alrededor del minuto 20 armarían la chance más clara de la primera mitad. Cristian habilitó a Mateo, que se metió entre los defensores y quedó mano a mano con el arquero. La paró de zurda y pateó de derecha, pero el guardameta estuvo rápido para achicarle el ángulo y evitar el tanto.



Fénix tuvo una buena en un centro al primer palo que Cantera logró desviar hacia al arco, encontrando una buena respuesta de Odriozola para sacar la pelota al córner. Rodrigo también tuvo una importante atajada ante un remate de media distancia, el otro argumento ofensivo que esgrimieron ambos equipos junto con la pelota parada.

Se podría decir que en ese primer tiempo fue un poco más dominante el juego de Fénix, en cuanto a tener la pelota y jugar en campo de Rampla, por más que la chance de peligro más clara fue la que mencionamos tuvo el picapiedra.

Para el segundo tiempo ingresó Camilo Cándido por Maxi Montero, quien se nos dijo no había entrenado con normalidad durante la semana. Con esta variante Rampla ganó salida por la banda izquierda, mostrando Camilo las buenas condiciones que todos sabemos tiene.



Esa segunda parte tuvo a Rampla asumiendo un papel más protagonista, buscando siempre llegar por abajo, y esperando siempre algún conejo de la galera de Cristian Olivera. El “mago” intentó con un remate de media distancia que fue bien controlado por el arquero. También se intentó varias veces de pelota quieta, con remates al arco de Emanuel Cuello y Santiago González que no fueron de gran exigencia para el arquero visitante.

Sobre los 17´ ingresó Mauricio Felipe por Bustos, más que nada para refrescar el mediocampo, ya que el partido seguía siendo de gran intensidad. Pocos minutos después se produce la jugada polémica que mencionamos al principio: pase de Olivera para Gissi, impecable asistencia de puntín del rubio y para Santiago González, quien cae en el área.





Cuando iban 30 minutos Corengia realizó la última variante, sacando a Olivera y dando ingreso a Matías Rigoleto, seguramente buscando más velocidad en los metros finales. Claro que con la salida del “mago” el equipo perdió esa “chispa” que le aporta la creatividad de pelilargo futbolista.

La mejor jugada de esos minutos finales fue un contragolpe encabezado por Santiago González, que corrió desde campo propio pero no pudo asistir bien a Gissi cuando en las puertas del área eran tres futbolistas de Rampla contra tres de Fénix.

Llegó el pitazo final de Héctor Martínez, de mal arbitraje (no solo por el penal no sancionado) y se consumó el tercer empate consecutivo de los picapiedras en este campeonato.

De nuestra parte seguimos repitiendo lo dicho hasta ahora: vemos un equipo competitivo, que empareja las acciones contra el rival que sea, y con una solidez defensiva que le permite mantenerse invicto tras 5 partidos.

Por supuesto hay cosas que mejorar en el aspecto ofensivo, donde Kevin Gissi necesita ser más y mejor habilitado para explotar sus condiciones, pero siempre es mejor corregir cuando los resultados otorgan una cierta tranquilidad. Va un tercio de campeonato y Rampla está ubicado entre los 5 primeros de la tabla. El balance sigue siendo positivo.

Aquí el resumen de la TV del partido:



Comentario: Marcelo Baruffaldi (@crearoreventar)
Volvió con tecnología de última generación: Adrián Barreto (@adribarreto90)
Presente en todos los asados: Emilio Fernández (@DurosConceptos)

lunes, 19 de septiembre de 2016

Todo suma

Rampla Juniors y Liverpool empataron 0 a 0 en un intenso partido jugado en el Estadio José Nasazzi. Este resultado privó a ambos de acceder a la cima del torneo, que ahora ocupa Danubio con 9 puntos. Lo que a nosotros nos importa es que el empate le permite a los picapiedras seguir sumando, mantenerse en las primeras posiciones de la tabla y lejos de Villa Española, uno de los rivales directos en la lucha por la permanencia. Lo cual también es importante para llegar bien a la fecha 13 porque HAY QUE GANAR EL CLÁSICO.

Contra Liverpool no iba a ser fácil y no lo fue. El negro de la cuchilla venía entonado tras derrotar a Nacional y cuenta con varios futbolistas de buen nivel y reconocida trayectoria, además de estar bien trabajado como equipo por el cuerpo técnico encabezado por Mario Saralegui. A la luz de los acontecimientos y por lo visto en la cancha, queda la sensación de que esta vez Rampla sumó un punto, más que perder dos.

Los dirigidos por Germán Corengia salieron al campo con Rodrigo Odriozola en el arco; Willy Techera, Emiliano García, Williams Martínez y Maxi Montero en la defensa; Santiago Correa y Nicolás Rocha en el centro del campo; Santiago González por derecha, Emanuel Cuello por izquierda, Cristian Olivera de enganche y Kevin Gissi como delantero centro. Fueron tres cambios respecto a los que comenzaron jugando en el partido anterior frente a Plaza Colonia: Correa por Galli, Cuello por Cándido y Olivera por Bustos.



(foto: prensa AUF)

El primer tiempo fue accidentado y con escaso peligro sobre los arcos. Ambos equipos tuvieron un futbolista lesionado y uno expulsado. Primero salió sentido Latorre en Liverpool, dejando su lugar a Candia, que terminó siendo una de las figuras de su equipo, a nuestro entender. Luego debió dejar el campo Nicolás Rocha en filas ramplenses, ingresando Jhony Galli.

La lesión de Rocha se produce contra el banderín, cuando el valor picapiedra va fuerte sobre la pelota y choca contra la suela levantada de un rival. El juez no cobró ni falta y el línea, que estaba al lado, tampoco señaló nada.

Ante la imposibilidad de pisar las áreas con peligro, los dos equipos intentaron con remates de media distancia. En Rampla ambos los tuvo Santiago Correa, tras buenas jugadas por la izquierda de nuestro ataque. Un tiro se fue desviado y el otro rebotó en un rival y se perdió al córner.

Promediando la primera mitad llegaron las expulsiones. Primero el juez Pablo Giménez le mostró la tarjeta roja al negriazul Sención por una plancha en la rodilla de Santiago González. Unos minutos después, el árbitro se propuso equilibrar rápido la balanza y amonestó a Galli por una falta que ni siquiera pareció ser infracción (Jhony se tira desde atrás y parece quitar la pelota limpiamente) y casi enseguida le muestra la segunda tarjeta amarilla por una dura entrada cerca del área (en este caso, bien sacada).

Extrañamente, esos 10 minutos en los que Rampla quedó con un hombre más fueron en los que más se vio superado. Nuevamente 10 contra 10 el trámite se volvió a emparejar. Y fueron los picapiedras los que terminaron mejor la primera mitad.

Casi nos vamos al descanso ganando tras una buena jugada por izquierda, con subida de Emanuel Cuello, Gissi recibiendo y descargando atrás para Correa, éste tocando corto para Olivera y el “mago” que en una baldosa se quita a un rival y patea de punta, desviándose la pelota en un contrario y obligando a una notable atajada del arquero De Amores.

El segundo tiempo fue de ida y vuelta, producto que ambos entrenadores decidieron resignar el hombre de menos en el mediocampo, dejando intactas las defensas y los ataques. La diferencia estuvo en que Rampla no fue claro en la generación del juego ni en el aprovechamiento de los contragolpes, mientras que Liverpool fue más certero y solo falló en el toque final, a veces por falta de puntería y en otras por las buenas intervenciones de Odriozola en el arco ramplense. Para ser fieles a la verdad, si un equipo debía llevarse el triunfo era nuestro rival, con lo cual se valora aún más el punto obtenido.



(foto: prensa AUF)

A los 16´ Corengia dio ingreso a Mateo Bustos por Olivera, más que nada porque se necesitaba un ida y vuelta que Cristian ya no podía dar por el desgaste que había hecho hasta ese momento. El argentino esta vez no se encontró con su mejor juego.

Faltando 10 minutos se preparó Matías Rigoleto para ingresar y justo recibió un golpe Santiago Correa, quien cabe señalar levantó mucho su nivel en el segundo tiempo, contando con más espacios para distribuir el juego. Parecía que el cambio iba para atrás (no parecía ser por Correa la variante), sin embargo Corengia lo conversó con su cuerpo técnico y decidió mantener la decisión. Matías se ubicó como delantero junto a Gissi, Cuello se paró como volante central y Bustos como mediocampista por izquierda.

El intenso ritmo del partido le generó un gran desgaste a los futbolistas y nuestros rivales parecieron soportarlo mejor, quizás no porque estén mejor preparados sino porque corrieron con más eficiencia la cancha. Los picapiedras sobre el final ya no tenían mucha lucidez para terminar las jugadas, y a veces se los veía encerrados en la maraña defensiva del rival. Tan solo contamos con una serie de jugadas a balón parado para buscar el gol del triunfo.

Llegó el pitazo final y se consumó un empate que, como señalábamos a lo largo de esta crónica, fue un buen resultado para Rampla. Seguramente fue el partido más flojo de los picapiedras, pero sin embargo nunca abandonaron la sana intención de jugar el balón al ras del suelo y con prolijidad. Cuando no se puede ganar no hay que perder, como reza una vieja ley del fútbol, salvo en la fecha 13, porque en esa HAY QUE GANAR EL CLÁSICO, no cabe otra opción.

El próximo rival será Fénix, un equipo con similares características, pero con un DT que da cátedra en funcionamiento defensivo: Rosario Martínez. El partido será también en el Estadio Nasazzi y habrá que ver como rearma el equipo Corengia, porque no tendrá a Galli por suspensión, y todo dependerá de la evolución de Rocha y Correa.

Lo importantes es que “la base está”, como dijo un célebre entrenador de patética reputación fuera de la cancha, y puliendo algunos detalles creemos que este Rampla puede aspirar a algo más trascendente que mantener la categoría, sin perder de vista que ese es el objetivo principal. Y GANAR EL CLÁSICO, tampoco nos hagamos los distraídos. ¡Arriba Rampla!

Aquí les dejamos el escueto resumen del partido que hizo la TV propietaria de los derechos:


Comentario: Marcelo Baruffaldi (@crearoreventar)
Estudio centrales e importación de artículos de fotografía: Adrián Barreto (@adribarreto90)
Articulador de grupos de whatsapp: Emilio Fernández (@DurosConceptos)