lunes, 5 de junio de 2017

Lo mejor está por venir

Ya no es noticia decir que Rampla Juniors perdió contra Defensor Sporting, rival al que no le podemos ganar por campeonatos uruguayos desde 1986, maleficio apenas birlado aquella mañana en el Saroldi por la Liguilla 2008 cuando los derrotamos 2-1 con goles de Martín Peula y Sebastián Merlo.

Estamos ante la racha de imbatibilidad más larga entre dos equipos en el fútbol uruguayo (31 años), y con un récord que sigue ampliándose. Y siempre vamos a decir lo mismo: esta mochila no es responsabilidad de los futbolistas que en la actualidad defienden los colores de nuestro club.

Habría que buscar motivos más profundos, que tienen más que ver con lo institucional, con cosas que nos ponen muy en desventaja respecto al equipo de Punta Carretas. Por ejemplo el trabajo a lo largo de los años en divisiones juveniles, o las enormes diferencias en infraestructura y presupuesto.

Aún así, el modesto Rampla siempre se las arregla para plantear una digna batalla y esta vez no fue la excepción. Fue un partido parejo y donde solo la efectividad ante el arco rival hizo la diferencia. Y estamos hablando de que enfrente estaba, además de nuestra “sombra negra”, el vigente campeón.

 (foto: AUF OFICIAL)

Los picapiedras debieron reponerse a la temprana salida de Alex Silva por lesión (sin desmerecer a Pablo Servetti, que ingresó e hizo buen partido) y al primer gol del encuentro, logrado por los violetas luego de un tiro de esquina.

El propio Servetti tuvo el empate tras una buena jugada por derecha y centro perfecto de Panzariello al segundo palo, pero de manera increíble el arquero Reyes evitó el tanto con su rostro. Rampla no merecía estar abajo en el marcador.

Con la salida clara desde el fondo y el balón al ras del suelo como estandarte, las oportunidades para lograr la igualdad tenían que aparecer. Así fue que en una excelente jugada colectiva que inició Cándido y culminó Leites llegó el 1-1.

Servetti recibió de espaldas y descargó con Rigoleto, que avanzó con velocidad y habilitó a Leites, quien de taco lo puso de cara al arquero a Pablo. Al juvenil delantero le tocaron la guinda justo antes, por eso no pudo pegarle con el pie y terminó rebotándole en su cuerpo. El balón le quedó a Adrián, quien la empujó ante el arco libre. Una muy linda jugada, pese a que al final se desdibujara un poco debido a la marca rival.

En el complemento Rampla salió dispuesto a seguir de largo. Los rojiverdes llegaban tocando al borde del área violeta pero no encontraban el hueco para patear con pretensiones. El único que lo logró fue Matías Rigoleto, tras buen pase de Panzariello. Su disparo se fue apenas desviado.

Y como en tantas otras ocasiones, en el mejor momento picapiedra llegó el gol de los de la farola. Bueno escapó dentro del área, llegó a la línea final y cedió al medio para Carneiro, que tras el rebote de Odriozola pudo definir por bajo y vencer la resistencia ramplense.

Era claro que si Defensor se ponía arriba en el marcador otra vez iba a ser muy difícil remontar, principalmente por el oficio que ellos tienen para manejar la ventaja. Han salido campeones ganando casi todos los partidos por 1 gol de diferencia.

Rampla puso toda la carne en el asador: Cristian Olivera y Damián Cabrera ingresaron por Nicolás Rocha e Ignacio Panzariello. El “mago” tuvo un lindo tiro desde las puertas del área que pasó muy cerca del segundo palo. Fue la única oportunidad concreta de empatar que tuvimos.

Los visitantes hicieron sus deberes. Se tiraron al piso cada vez que pudieron para hacer tiempo, y le pegaron de punta y para el agua las veces que fue necesario. Tampoco tuvieron empacho en llevarse la pelota para aguantarla contra el banderín. No nos dieron chance de volver a lograr la igualdad.

Llegó el pitazo final de Fedorczuk y así la estadística negativa ante los violetas agregó 1 partido más. Pero ojo, las cosas están empezando a cambiar desde los cimientos. Justo este fin de semana un combinado de las divisiones juveniles de Rampla viajó a La Plata para enfrentar a Estudiantes, producto del trabajo que se comenzó a realizar con gente de la vecina orilla.


(foto: RamplaJrs.com)

Un proceso esperanzador a nivel de nuestras formativas va tomando forma, y esa brecha a la que hacíamos referencia al comienzo de esta crónica poco a poco va a empezar a achicarse. Quizás en los próximos 31 años estemos hablando de un Rampla que no para de ganarle a Defensor.

Comentario: Marcelo Baruffaldi (@crearoreventar)
Miró tres partidos al mismo tiempo: Emilio Fernández (@DurosConceptos)
Siguió el minuto a minuto de Chulengol: Adrián Barreto (@adribarreto90)

RESUMEN

jueves, 1 de junio de 2017

Despertar al gigante (II)

A la violencia responder con la paz de los firmes.

Era una semana para escribir sobre los pibes de las juveniles que irán a competir amistosamente con sus pares de Estudiantes de la Plata. Era para escribir sobre lo esperanzador que es generar lazos con nuestros amigos de la orilla vecina. O era para escribir sobre el 5-1 obtenido por el equipo de Tercera, y destacar que el pibe Servetti con todo lo que le tocó pasar estuvo presente en el marcador, o que Damián Cabrera hizo un doblete. En fin, era para escribir sobre nosotros y el camino por delante.

Pero es inevitable hablar del acoso al que estamos sometidos, como desde hace años, pero ahora más que nunca. El barrio no se lo merece. Los hinchas buena gente que tiene el otro equipo de la zona no se lo merecen. El país no se merece tamaña impunidad. 

Todos sabemos lo que pasó en las elecciones del otro club. Al que ganó democráticamente lo molieron a piñas y el resultado fue torcer el resultado electoral. No nos metemos en asuntos que están en las antípodas de nuestros valores como ramplenses y demócratas. Pero la gran prensa, las autoridades miraron para el costado, convalidaron a los violentos y no pasó nada.

Atentaron contra el Ronco por el delito de ser el técnico del equipo que ganó el clásico, alteraron un partido de juveniles a los tiros. No pasó nada. Ahora atentan contra nuestra sede. 

Y el resultado es que el domingo no podemos ir a ver a Rampla contra Defensor. Partido en el que posiblemente hagamos historia quebrando una racha adversa en lo deportivo que se ha prolongado insólitamente. Un partido que todos saben va a ser pacífico.

Estamos ante un ataque sin precedentes. ¿Será que los pone nerviosos la independencia del club? ¿Será el momento de hacer una asamblea para encontrarnos más que nunca, trabajar codo con codo y remar con toda nuestra fuerza para seguir creciendo?

A la violencia responder con la paz de los firmes. A la sociedad mostrarle más que nunca que distintos somos, a los pibes del barrio, ofrecerles el deporte como vía de superación, salud y realización. Nuestra marcha dice que al que es vencido lo sabemos respetar. Nuestro tango dice “porque nunca te entregás”. 

Nunca fuimos más distintos, nunca nos sentimos más orgullosos de ser hinchas de Rampla que ahora que estamos sitiados. Acá ni se rinde ni se amedrenta nadie. A cada golpe, más unidad, más esfuerzo, más organización. Buen viaje a los gurises que van a La Plata, felicitaciones a los que ganaron 5 a 1 con patrulleros en la puerta del Olímpico. Sigamos siendo ejemplo de paz a la sociedad uruguaya.

Por Cincoacuatro
Columnista invitado


(foto: Emilia Lampariello)