martes, 13 de diciembre de 2016

Punto final

Rampla Juniors cerró su participación en el Campeonato Uruguayo Especial 2016 con un empate 1-1 frente a Wanderers en el Estadio Olímpico. Los rojiverdes no pudieron ser doblegados por uno de los mejores equipos del torneo, y se despiden del certamen con el principal objetivo cumplido (la permanencia) pero con la sensación de que se pudo lograr algo más.

Fue un campeonato sumamente parejo, donde la diferencia entre el último clasificado a la Copa Sudamericana (Boston River) y Rampla (que terminó ocupando la 13ra. posición) fue de apenas 5 puntos. Las unidades perdidas sobre el final ante Plaza Colonia y Defensor (recibiendo goles en la última jugada) y el empate que nos fue despojado por un penal inventado contra Racing nos podían haber puesto a tiro de una clasificación a la copa internacional.

De todos modos, es necesario hacer una autocrítica y ver cuáles fueron los aspectos del equipo que debieran mejorarse de cara al futuro. Uno rompe los ojos: la falta de gol. Convertimos apenas 9 en 15 partidos. De esos 9, 5 fueron en las primeras 3 fechas, lo cual quiere decir que en los últimos 12 partidos solo convertimos en 4 ocasiones.

Esto se explica por la escasa generación de jugadas de peligro sobre el arco rival. Ni Corengia ni Araújo lograron encontrar el mejor funcionamiento de mitad de cancha hacia adelante. Kevin Gissi, el goleador de Rampla con 4 conquistas, demostró buenas condiciones y bastante hizo para lo poco que fue habilitado y lo solo que jugó en ataque cada partido.



(foto: Adrián Barreto - El bravo Rampla)

El tema físico fue otro déficit notorio. Nuestro equipo padeció los segundos tiempos, especialmente en la segunda mitad del certamen. Los futbolistas siempre hicieron un gran esfuerzo y nada se les puede reprochar, pero lo cierto es que físicamente fueron superados por los rivales.

Como aspectos positivos se puede marcar la actitud de nuestros players, que se mostraron comprometidos con la causa y siempre tuvieron la entrega que demanda nuestra camiseta, y el correcto trabajo defensivo que permitió sumar una decente cantidad de puntos para los pocos goles que se hicieron.

El partido contra los bohemios fue un fiel reflejo de todos estos aspectos. El primer tiempo de Rampla fue interesante, presionando la salida del rival y manejando el balón con buen criterio, pese a tener escasa profundidad. En el complemento fue todo del visitante, que dominó pelota y terreno pero no pudo vulnerar a la férrea defensa picapiedra.

Los rojiverdes salieron al campo con Rodrigo Odriozola en el arco; Gabriel De León, Emiliano García, Willington Techera y Camilo Cándido en defensa; Mauricio Felipe, Nicolás Rocha, Jhony Galli y Mateo Bustos en el mediocampo; Santiago González y Kevin Gissi en ofensiva. Una oncena muy parecida a que colocaba Corengia al inicio del certamen.

A los 3 minutos llegó el bohemio con peligro, a través de un centro pasado que Sergio Blanco controló, enganchando al medio para quitarse de encima la marca de Cándido y rematando con pierna zurda, encontrando una buena respuesta de Odriozola.




(foto: Marcos Ferreira - Montevideo Wanderers sitio oficial)

Sobre los 5 minutos llegó el 1-0 para Rampla. En la semana se había trabajado la presión sobre la salida del rival, la cual esta vez iba a tener otro enemigo: el campo de juego. Kevin Gissi cometió falta, un defensa quiso sacar rápido y el otro ni se enteró. Cuando quisieron reaccionar, Gissi ya estaba eludiendo a Burián y definiendo en forma notable para marcar la apertura para los picapiedras.

El gol le dio confianza a nuestro equipo, que controló el primer tiempo, moviendo la pelota en el mediocampo, con una buena tarea de Mateo Bustos y un prolijo manejo de Jhony Galli, y contando con interesantes proyecciones ofensivas de los laterales De León y Cándido. Lo que nos faltó, como en casi todo el campeonato, fue fineza en el último toque.

Pese a ello, a los 25 minutos casi llega el 2-0. Gissi aprovechó un balón aéreo que la zaga bohemia no pudo controlar, se apoderó de la guinda ganando la posición y con un gran recurso  técnico se la pasó casi de chilena a Bustos, que entraba solo por detrás.

A Mateo la pelota le quedó muy alta al momento de definir de cara a Burián y su remate se fue por encima del horizontal, luego de ser desviado por el arquero visitante. Perfectamente pudo ser el segundo de Rampla ante un Wanderers nervioso e impreciso.



(foto: Marcos Ferreira - Montevideo Wanderers sitio oficial)

Hasta que llegamos al cierre del primer tiempo y como en la fecha anterior frente a Boston River recibimos un gol antes de irnos al descanso. La pelota la dominaba Techera, cayó reclamando una falta que el juez Ostojich no sancionó, y luego le sancionó falta a Willy en su intento por recuperar el balón. De ahí vino el centro bajo al primer palo y el anticipo de Nacho González para marcar el 1-1.

El segundo tiempo sería un monólogo de los bohemios. Salvo alguna jugada aislada, Rampla ya no pudo hacerse del dominio del balón. Araújo intentó con cambios, dando ingreso primero a Santiago Correa por Galli y luego a Adrián Leites por González. Con Leites algo mejoró la cosa, pero Adrián tampoco estaba en una de sus mejores tardes.

Wanderers siguió insistiendo pero sin generar ninguna jugada de peligro real sobre el arco de Odriozola, salvo una ocasión que fue bien anulada por posición adelantada. El negocio para Rampla era esperar que su rival se descuidara atrás para aprovechar algún contragolpe.

Pudo ser en el minuto 46, ya con Cristian Olivera en la cancha (había reemplazado minutos antes a Bustos). El “mago” le devolvió una pared a Cándido, quien llegó hasta muy cerca del área bohemia e intentó rematar cruzado, perdiéndose el balón apenas desviado. Por el medio entraba Gissi, pidiendo a gritos la asistencia.

Solo quedó tiempo para un gol con la mano de los bohemios que le costó la segunda amarilla y por ende la expulsión a un futbolista de ellos. Llegó el pitazo final de Ostojich (aquel que no nos cobró 2 penales clarísimos en el inolvidable 5-4 ante Cerro Largo) y se terminó el Campeonato Uruguayo Especial 2016 para Rampla Juniors con un empate 1-1 frente a Wanderers.

Es el final de un torneo pero el inicio del camino hacia un campeonato uruguayo será mucho más exigente: con más partidos y 3 descensos al finalizar la temporada. Habrá que ver qué jugadores siguen y afinar el lápiz para traer incorporaciones que realmente puedan hacer una diferencia. Y LO MÁS IMPORTANTE: CONSEGUIR EL DINERO PARA CUBRIR LAS DEUDAS Y GARANTIZAR LA CONTINUIDAD DEPORTIVA DEL CLUB. Seguramente los hinchas tengamos que volver a colaborar para seguir sacando adelante al club entre todos. ¡Arriba Rampla!

Comentario: Marcelo Baruffaldi (@crearoreventar)
Informó sobre el superclásico argentino: Emilio Fernández (@DurosConceptos)
Corazón dividido para este partido: Adrián Barreto (@adribarreto90)

martes, 29 de noviembre de 2016

Habrá revancha

El clásico de la Villa fue empate 0-0 y de esa forma Rampla Juniors aseguró su permanencia en Primera División, por más que la derrota de Villa Española ante River Plate hacía innecesario para los picapiedras llevarse algún punto del Tróccoli. Ese objetivo fue cumplido pero quedó en deuda el otro: ganarle al rival de todas las horas y cortar la racha de 10 partidos sin ganar un clásico (ahora son 11, igualando el invicto que Rampla sostuvo entre los campeonatos uruguayos de 1947 y 1953).

Claro, esa sequía que padecemos desde el año 2008 no es responsabilidad de este plantel, sino de los anteriores. Estos muchachos jugaron el clásico de la forma que hay que jugarlo: dejando la vida. Quizás la lluvia y el barro lo hicieron más “épico”, pero lo cierto es que no debe haber ningún hincha de Rampla que no haya quedado conforme con la actitud de nuestros futbolistas.

Lo futbolístico estuvo en el debe, pero seamos sinceros, ese fue el debe de los picapiedras durante todo el torneo. Con Corengia y con Araújo. Por algo en este momento somos el equipo con menor cantidad de goles a favor: apenas 8 en 11 partidos. Y aún así, por lo parejo del certamen, matemáticamente tenemos chances de clasificar a la Copa Sudamericana. Hay que ganar los dos partidos que quedan (Boston River y Wandererers) y depender de un montón de resultados, pero aún así la posibilidad existe.

El entrenador Fernando Araújo dispuso que en el clásico comenzaran jugando los mismos 11 futbolistas que la semana anterior habían sido titulares contra Juventud de Las Piedras, haciendo honor al viejo dicho futbolero “equipo que gana no se toca”. De todos modos llamó la atención la ausencia de Emiliano García, suspendido en el choque ante los pedrenses, que frente al vecino de la Villa no tuvo un lugar ni en el banco de suplentes. Lo mismo pasó con Cristian Olivera, quien venía recuperándose de una lesión.

Rodrigo Odriozola estuvo en el arco; Gabriel De León, Willington Techera, Williams Martínez y Camilo Cándido en defensa; Jhony Galli, Nicolás Rocha y Mauricio Felipe en el mediocampo; Adrián Leites y Santiago González más adelantados; quedando Kevin Gissi como único punta.

Los primeros minutos fueron parejos, más de estudio que otra cosa. De entrada ya se vio un Rampla firme en defensa y batallador en el medio, que intentaba jugar por las bandas para llegar arriba. Justo es decir que la lluvia y el mal estado del campo de juego tampoco permitían un juego atildado, y en muchos momentos no quedaba otra que pegarle para adelante y esperar un error rival o un balón suelto que pudiera originar una chance.




(foto: Ovación Digital)

A los 15’ llegó la primera oportunidad de gol (y a la postre, una de las únicas). Los picapiedras recuperaron un balón en campo contrario y rápidamente Adrián Leites buscó a Gissi en el área. El rubio delantero picó habilitado y quedaba de cara al arco, pero el arquero rival salió rápido a cortar y llegó justo antes a la pelota. Lamentablemente Kevin chocó con el guardameta y ambos tuvieron que salir lesionados. Mauricio Felipe aprovechaba el rebote y convertía el gol, pero la incidencia ya estaba anulada por el juez Christian Ferreyra.

El juego estuvo detenido varios minutos mientras atendían al arquero local, y eso de algún modo “enfrió” lo que era el comienzo de un buen momento de Rampla en el partido. El rival apareció mejor acomodado en la reanudación y empezó a llevar el juego hacia nuestro campo, aunque sin profundidad. Salvo un remate desde fuera del área que Odriozola tuvo problemas para controlar y terminó rechazando la defensa, los picapiedras no vieron en riesgo su arco.

Nuestro equipo sintió la salida de Gissi al minuto 21 (ingresó Matías Rigoleto en su lugar) ya que Kevin podía complicar a los zagueros rivales en el juego aéreo, característica que no posee Matías, que se adapta mejor a jugar por abajo y en velocidad. Lo más peligroso se generaba cuando se juntaban Santiago González y Adrián Leites.

Así fue que a los 36 minutos González encaró rumbo al área y fue derribado sobre la medialuna por un futbolista albiceleste que ya tenía tarjeta amarilla y perfectamente pudo ser expulsado en la incidencia. El tiro libre lo ejecutó Williams Martínez y la guinda se fue apenas por encima del horizontal.

Y apenas 2 minutos después se dio la incidencia donde se nos paralizó el corazón a todos. Vino hacia nuestro arco un remate cruzado desde la derecha que atravesó toda el área, llegando a los pies de Gabriel De León, que esperaba en el segundo palo. Lo complicado del campo de juego hizo que De León tuviera serias dificultades para dominar el balón, el cual se le fue hacia el arco. Afortunadamente tuvo la sangre fría para pisarlo sobre la línea y sacarlo. La imagen televisiva mostró claramente que la pelota no entró toda. El juez Ferreyra estaba excelentemente ubicado.

Así llegamos al final del primer tiempo con un 0-0 que ya pintaba para mantenerse hasta el final del partido. En la etapa complementaria prácticamente no pasó nada, salvo una distracción en nuestra defensa que terminó con un remate cruzado que un futbolista de ellos por muy poco no pudo cabecear hacia la red, cuando tenía el arco libre.

A los 20’ Araújo puso a Mateo Bustos por Leites y el mediocampista argentino entró bien y le dio otra frescura y velocidad a nuestro ataque. Generó un par de jugadas interesantes que no pudieron ser capitalizadas.

En una de ellas Matías Rigoleto tomó la guinda en las puertas del área, eludió a su defensor y remató de zurda, pero la pelota rebotó en un contrario y se fue para un costado. Y faltando pocos minutos Matías recibió un pase profundo de Galli, picó al espacio libre pero el arquero llegó antes, rechazando la pelota, que rebotó en Matías y se perdió afuera. Perfectamente podría haber salido hacia el arco. No fue así porque la suerte tampoco quiere darnos una manito para ganar el clásico.

Llegó el pitazo final de Christian Ferreyra y se consumó la igualdad. Esta vez no pudo ser, pero seguramente si los próximos clásicos se juegan con esta actitud, ese ansiado triunfo no va a tardar en llegar. El picapiedra confirmó su permanencia en Primera División y el año que viene tendremos otras dos oportunidades para lograrlo. ¡ARRIBA RAMPLA!

Resumen del partido



Comentario: Marcelo Baruffaldi (@crearoreventar)
Información vía whatsapp: Emilio Fernández (@DurosConceptos)
Facilitador de MEMES: Adrián Barreto (@adribarreto90)